El cómputo forense con recuperación de datos es la disciplina técnica especializada en extraer información eliminada, dañada o aparentemente perdida de discos duros, dispositivos móviles, servidores, memorias USB, tarjetas SD, sistemas de respaldo y cualquier medio de almacenamiento digital — manteniendo cadena de custodia documentada para que la información recuperada tenga validez como evidencia en juicio.
Cuando alguien borra un archivo, lo que realmente sucede es que el sistema marca ese espacio como disponible para sobreescribir, pero el archivo sigue ahí hasta que algo nuevo ocupe ese lugar. Lo mismo pasa con discos formateados, dispositivos dañados o sistemas que sufrieron fallas. La información permanece en muchos casos durante semanas o meses después del borrado aparente.
La diferencia entre una recuperación común y una forense es la metodología: nosotros documentamos cada paso del proceso, trabajamos sobre copias bit a bit del disco original (nunca sobre el disco mismo), y certificamos qué se recuperó, de dónde, con qué herramientas y bajo qué cadena de custodia.